Pérdida de líquido refrigerante: ¿Qué podría pasarle a tu coche?

El líquido refrigerante es esencial para el motor del coche. De hecho, no solo se encarga de refrigerar el motor sino que también lo protege de la corrosión y evita la aparición de formaciones calcáreas. Además, junto con el anticongelante, permite que el motor trabaje a bajas temperaturas.

Para asegurarse de que el líquido refrigerante cumple sus funciones, es fundamental cambiarlo cada cierto tiempo, generalmente cada 40.000 o 60.000 kilómetros, o al cabo de dos años. También debes verificar que el nivel no baje demasiado, si se produce una pérdida de líquido refrigerante, debes acudir inmediatamente al taller o el motor pagará las consecuencias.

¿Por qué se produce la pérdida de líquido refrigerante?

La causa más común es el mecanismo limitador de presión de la tapa ya que cuando este falla, el líquido se evapora. Afortunadamente, se trata de un problema fácil de resolver ya que bastará con colocar una tapa nueva. Las fugas por una manguera o abrazadera también son usuales, aunque cuando se trata de una fuga pequeña, es difícil encontrarla ya que se produce con el sistema caliente y la temperatura del motor evapora el líquido.

En otros casos la pérdida de líquido refrigerante se puede producir por la cámara de combustión, en el cárter del motor, ya sea porque la junta principal está en mal estado o porque existen grietas. Además, se puede escapar por el fluido de la transmisión automática que se encuentra dentro del radiador. Obviamente, arreglar estas fugas suele ser más complejo y costoso.

¿Qué sucede si tu coche se queda sin líquido refrigerante?

Si el coche se queda sin líquido refrigerante o el nivel baja demasiado, el motor no tardará en sufrir las consecuencias. La principal función de este líquido es la de absorber el calor del motor, evitando que se produzca un sobrecalentamiento. Por tanto, cuando el motor continúa en marcha sin que llegue la cantidad suficiente de líquido refrigerante, puede terminar quemándose.

Cuando se produce una pérdida de anticongelante en invierno, el motor simplemente no podrá arrancar ya que las piezas que lo componen se habrán congelado. En ese caso, si insistimos en poner en marcha el coche, se puede producir una rotura del circuito o el motor puede bloquearse.

Por eso es fundamental que te mantengas al tanto de una posible pérdida en el sistema. Verifica con regularidad el nivel del líquido refrigerante y, si notas que baja con rapidez o has tenido que completarlo en muy poco tiempo, es señal de que existe una pérdida de líquido refrigerante y necesitas llevar el coche al taller. Recuerda que la medición se debe realizar con el motor frío ya que si lo mides con el motor caliente, el nivel indicado será mayor del real.

Cambiar el líquido refrigerante es esencial

En Euromaster no solo te brindamos la posibilidad de comprar líquido refrigerante para tu coche sino que ponemos a tu disposición un servicio de mecánica rápida, en caso de que tengas una pérdida de anticongelante. Además, tenemos una oferta muy conveniente que incluye el vaciado del tanque y el llenado con líquido refrigerante nuevo, respetando las indicaciones del fabricante.

De hecho, considera que aunque no se produzcan fugas, con el paso del tiempo el líquido refrigerante se contamina y va perdiendo sus propiedades, por lo que puede provocar un calentamiento excesivo del motor y causar una avería grave. Por tanto, es mejor no arriesgarse.

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